La temperatura de mi habitación se va acercando poco a poco al punto en el que el colchón empieza a derretirse y mi cuerpo pronto será un charco con dos globos oculares flotando dentro. Ya lo he dicho, el calor me alegarta las neuronas y cuando las opciones son actualizar el blog o permanecer en remojo lo que queda del día, la elección está clara.
Voy a proceder por tanto a comentar el acontecimiento cumbre de la semana pasada y a permanecer delante del ventilador con una única ocupación: existir.
Martes 25 de julio de 2006 (concierto de Depeche Mode en Torrevieja).
No voy a comentar mucho sobre los teloneros.
A los primeros, Second (parece un chiste malo, pero es así), no llegue a escucharlos (son un grupo murciano que ganó en 2004 The Global Battel of the Bands en Londres, un premio al parecer muy importante... jamás he escuchado nada de ellos).
Los segundos, The Raveonettes, tuvieron un sonido pésimo y parecía que se esforzaban por deprimir al público, cosa que parecía encantar a los muchos popis que había por allí (eso me pasa por ir a un concierto de Depeche).
Con el sonido de las alarmas empezó "A pain that I'm used to" y a partir de ahí todo fue un derroche de luces, pantallas gigantes (8, sí, ocho) y Dave Gahan bailando (es difícil explicar algo así, hay que verlo). La cosa no paró hasta una hora y media después. Un concierto corto, sí, pero intenso.
Oí a un chico quejarse de que estaban tocando pocas canciones del último disco. No sé, yo creo que tocaron las justas, pero en todo caso, cuándo yo voy a ver a un grupo con 30 años a la espalda lo que quiero oir son los clásicos.
Bueno, el caso es que estubieron grandes, como son ellos. Ya me he comprado el disco del concierto por Internet (gracias Live Here Now).
Os dejo unas instantáneas para vuestro disfrute visual (ya sabeis, click para verlas grandes):



Ah! Paco ¡amigo!(¿quiené?¡despacha!) yo también leo tu blog con insistencia, un saludo. A ver si pongo unos linkillos y te incluyo por aquí.









