Aquí va mi pequeño homenaje a ese país que tantas frikadas ha parido, también en publicidad.
Pockys, ¡pockys! ¡¡Yo quiero comer pockys!!
Más pocky: Zombies Sensei Osculo
Tarako (es gracioso y terrorífico a partes iguales)
Más tarako: Saltando Vueltando
Pero ¿qué...?
Absurdo, pero no por ello menos genial:
Por cierto, respecto al muñeco de Tarako, deciros que es un Kewpie y no os aseguro que no compre alguno, me encantan estas cosas.
septiembre 22, 2006
septiembre 19, 2006
I believe in thing called love
He encontrado esta web que me ha traido recuerdos. Así que aprovecho para hacer mi primer meme de Playschool. Como este blog sólo lo leeis cuatro o cinco personas (la gente me quiere) pues os lo paso a vosotros. Sé que quizá acordarse de cinco cosas que creíais de pequeños sea demasiado pero un par seguro que os salen. Ahí van las mías.
Yo creia que los bebés crecían espontáneamente dentro de las madres. Pensaba que, al igual que unas personas son rubias y otras morenas, a unas mujeres les salían hijos y a otras no. Creo que eso les vino muy bien a mis padres porque se ahorraron las típicas preguntas "embarazosas" (jajaja, el ingenio de Nuska!!!).
También creí durante mucho tiempo que el Insert Coin de las recreativas quería de decir "no es correcto", como si la máquina indicase que sin introducir una moneda no se podía jugar porque la operación era incorrecta y producía un fallo.
¡Ah! ¿Os acordais del anuncio de Gior que salía un muñequito (que era una botella de detergende, de hecho) que decía con una voz muy grave "Giooooooooooooooooor", justo después de lo de "Un poco de pasta basta"? Bueno, pues yo creía que el dibujo vivía dentro de la botella y siempre que mi madre compraba Gior lo buscaba, pero nunca lo encontré. Siempre creía que se había escapado.
Creo que tengo una mente enferma.
Yo creia que los bebés crecían espontáneamente dentro de las madres. Pensaba que, al igual que unas personas son rubias y otras morenas, a unas mujeres les salían hijos y a otras no. Creo que eso les vino muy bien a mis padres porque se ahorraron las típicas preguntas "embarazosas" (jajaja, el ingenio de Nuska!!!).
También creí durante mucho tiempo que el Insert Coin de las recreativas quería de decir "no es correcto", como si la máquina indicase que sin introducir una moneda no se podía jugar porque la operación era incorrecta y producía un fallo.
¡Ah! ¿Os acordais del anuncio de Gior que salía un muñequito (que era una botella de detergende, de hecho) que decía con una voz muy grave "Giooooooooooooooooor", justo después de lo de "Un poco de pasta basta"? Bueno, pues yo creía que el dibujo vivía dentro de la botella y siempre que mi madre compraba Gior lo buscaba, pero nunca lo encontré. Siempre creía que se había escapado.
Creo que tengo una mente enferma.
septiembre 13, 2006
¿A que tú no haces esto?
Hace poco me decía una monitora del gimnasio que no hago bien las flexiones porque tengo hiperlaxitud en los codos. Yo no había oido nunca eso de la hiperlaxitud, pero si que es verdad que siempre he doblado los codos un poco más de lo normal (hacia afuera). Recuerdo que cuando vivía en la residencia de estudiantes el primer año de carrera, a veces me echaba la siesta con las manos en la espalda y Diego y Nuria se extraban de que pudiese dormir cómoda así, cuando para mí era una posición de lo más normal.

¡Mira lo que hago! :P
Pues bien, he estado investigando sobre el tema (para seguir con mi labor divulgativa). Seguro que conoceis a más de una persona que puede doblar la mano hacia atrás y tocarse el brazo, bien, pues eso tambien es hiperlaxitud articular, es decir, un aumento exagerado de la movilidad de algunas articulaciones. Esta "habilidad" la posee entre un 5 y un 15% de la población, es mayor en las mujeres y en la infancia y va decreciendo con la edad.
Las personas "hiperlaxas" tienen el tejido conjuntivo más flexible que el resto de la gente pero también má frágil, por lo cual tienen tendencia a tener más estrías (yo tengo más rayas que un tigre), lesiones, traumatismos, tendinitis, etc. Esto no tiene por que ser nada malo siempre que no produzca dolor en las articulaciones, en cuyo caso hablaríamos de síndrome de hiperlaxitud articular, que ya es algo un poquito más chungo.
Existen diferentes grados de hiperlaxitud, por lo que yo he podido ver tengo hiperlaxitud de grado I, es decir, muy poquito. El caso extremo serían los contorsionistas de circo, aunque, claro, esos se entrenan.
¡Venga! ¡Y ahora todos a contorsionarse!

Pues bien, he estado investigando sobre el tema (para seguir con mi labor divulgativa). Seguro que conoceis a más de una persona que puede doblar la mano hacia atrás y tocarse el brazo, bien, pues eso tambien es hiperlaxitud articular, es decir, un aumento exagerado de la movilidad de algunas articulaciones. Esta "habilidad" la posee entre un 5 y un 15% de la población, es mayor en las mujeres y en la infancia y va decreciendo con la edad.
Las personas "hiperlaxas" tienen el tejido conjuntivo más flexible que el resto de la gente pero también má frágil, por lo cual tienen tendencia a tener más estrías (yo tengo más rayas que un tigre), lesiones, traumatismos, tendinitis, etc. Esto no tiene por que ser nada malo siempre que no produzca dolor en las articulaciones, en cuyo caso hablaríamos de síndrome de hiperlaxitud articular, que ya es algo un poquito más chungo.
Existen diferentes grados de hiperlaxitud, por lo que yo he podido ver tengo hiperlaxitud de grado I, es decir, muy poquito. El caso extremo serían los contorsionistas de circo, aunque, claro, esos se entrenan.
¡Venga! ¡Y ahora todos a contorsionarse!
septiembre 06, 2006
El valle de los androides
El post de hoy parece más propio de Kirai que de Nevermind..., pero me ha parecido muy interesante, así que tocaba compartirlo. Os hablo de la teoría de El valle inexplicable (Uncanny valley en inglés).
Esta teoría fue desarrollada en 1970 por el robotista (vaya palabro) japonés Masahiro Mori. Se trata de un estudio sobre las respuestas emocionales de los humanos hacia los robots. Básicamente viene a decir que el sentimiento hacia el humanoide en cuestión será más positivo cuanto más se parezca a un ser humano real, hasta que se llega a un punto en el que esa empatía se convierte en repulsión. Cuando la apariencia se vuelve indistinguible de la de un ser humano se recupera la sensación positiva. Ese espacio de repulsa es lo que se conoce como valle inexplicable, o como a mí me gusta llamarlo: valle de las cosas que dan cosica.

Lo que me parece interesante es que, a parte de los robots, esta teoría puede aplicarse a otros temas más acordes con mis intereses: los dibujos animados!!! [freak mode] y las muñecas de coleccionista japonesas[/freak mode].
Ya hemos podido ver en el cine varias películas de una factura técnica impecable y con unos niveles de éxito más bien escasos.
Por ejemplo, Final Fantasy: The Spirtis Within:
The Polar Express:
El caso de esta última es muy curioso porque, después de la pobre recaudación que obtuvo, Robert Zemeckis y Tom Hanks decidieron rebajar el nivel de realismo en su siguiente producción, Monster House, y los resultados en taquilla han mejorado bastante.
¿Será esta la prueba de que existe el valle? Yo al menos, prefiero ver una película de animación con personajes "caricaturescos", porque cuando intentan crear humanos realistas no creo que me repugnen, pero, desde luego, me hacen mucha menos gracia.
Para más información consultad con el señor Wikipedia:
El Valle Inexplicable
Uncanny Valley
Para ver y leer:
- Yo Robot (libro: Isaac Asimov) (película: Alex Proyas).
- AI. Inteligencia artificial (película: Steven Spielberg)(¡la película con más finales de la historia!).
- Bladerunner (película: Ridley Scott) /¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (libro: Phlip K. Dick).
- Chobits (comic: Clamp).
Esta teoría fue desarrollada en 1970 por el robotista (vaya palabro) japonés Masahiro Mori. Se trata de un estudio sobre las respuestas emocionales de los humanos hacia los robots. Básicamente viene a decir que el sentimiento hacia el humanoide en cuestión será más positivo cuanto más se parezca a un ser humano real, hasta que se llega a un punto en el que esa empatía se convierte en repulsión. Cuando la apariencia se vuelve indistinguible de la de un ser humano se recupera la sensación positiva. Ese espacio de repulsa es lo que se conoce como valle inexplicable, o como a mí me gusta llamarlo: valle de las cosas que dan cosica.

Lo que me parece interesante es que, a parte de los robots, esta teoría puede aplicarse a otros temas más acordes con mis intereses: los dibujos animados!!! [freak mode] y las muñecas de coleccionista japonesas[/freak mode].
Ya hemos podido ver en el cine varias películas de una factura técnica impecable y con unos niveles de éxito más bien escasos.
Por ejemplo, Final Fantasy: The Spirtis Within:
The Polar Express:
El caso de esta última es muy curioso porque, después de la pobre recaudación que obtuvo, Robert Zemeckis y Tom Hanks decidieron rebajar el nivel de realismo en su siguiente producción, Monster House, y los resultados en taquilla han mejorado bastante.
¿Será esta la prueba de que existe el valle? Yo al menos, prefiero ver una película de animación con personajes "caricaturescos", porque cuando intentan crear humanos realistas no creo que me repugnen, pero, desde luego, me hacen mucha menos gracia.
Para más información consultad con el señor Wikipedia:
El Valle Inexplicable
Uncanny Valley
Para ver y leer:
- Yo Robot (libro: Isaac Asimov) (película: Alex Proyas).
- AI. Inteligencia artificial (película: Steven Spielberg)(¡la película con más finales de la historia!).
- Bladerunner (película: Ridley Scott) /¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (libro: Phlip K. Dick).
- Chobits (comic: Clamp).
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