No es amor, lo que tú sientes se llama obsesión
Antes de ayer soñé que me llegaban dos facturas de 100€ y os aseguró que sufrí la gota gorda. Pero es que ayer soñé que me decían que estaba cobrando demasiado y que me iban a bajar el sueldo.
Lo peor no es que no te puedas permitir ciertas cosas. Lo peor es la obsesión.
Me doy mucho asco a mí misma cuando voy al supermercado y tengo que decidir si realmente merece la pena gastar el dinero en una lata de champiñones cuando los espaguetis me los puedo comer sólo con tomate. O si me compro el yogur que me gusta o ese que sólo tolero, porque vale 30ctms menos. Afortunamente muchas veces cuando me encuentro en esa coyuntura la elección está clara, Hacendado nunca defrauda. Aunque, tal y como se está poniendo Mercadona últimamente, llegará un momento en el que no habrá que hacer elección alguna, tendrán sólo una marca, la suya.
Os cuento todo esto porque al salir del trabajo he ido a comprar, dispuesta a exprimir cada gramo de comida que trajese a casa. No iba a comer nada más que lo estrictamente necesario, no necesito cenar mucho, sólo una rebanada de pan en el desayuno, sólo un tomate por ensalada, nada de caprichos... esa bolsa se cae, esa bolsa se cae, esa bolsa... poum! ¿Adivináis lo que había en la bolsa? Os daré una pista: hoy he cenado tortilla... de tres huevos.
Y para rematar la jugada mis auriculares, esos caros que decidí comprar porque los baratos siempre se me estropeaban y me hacían daño, se han estropeado. Supongo que por llevarlos siempre a todas partes, de lo cuál deduzco que quizá debería tener unos para el trabajo, otros para correr y otros para la calle y para casa, tal vez así las canciones no sonarían como si los cantantes se hubiesen metido un chute de hexafluoruro de azufre:
Por cierto, los auriculares eran Sennheiser, ¿alguna otra recomendación por si decido en algún momento comprarme otros?
Lo peor no es que no te puedas permitir ciertas cosas. Lo peor es la obsesión.
Me doy mucho asco a mí misma cuando voy al supermercado y tengo que decidir si realmente merece la pena gastar el dinero en una lata de champiñones cuando los espaguetis me los puedo comer sólo con tomate. O si me compro el yogur que me gusta o ese que sólo tolero, porque vale 30ctms menos. Afortunamente muchas veces cuando me encuentro en esa coyuntura la elección está clara, Hacendado nunca defrauda. Aunque, tal y como se está poniendo Mercadona últimamente, llegará un momento en el que no habrá que hacer elección alguna, tendrán sólo una marca, la suya.
Os cuento todo esto porque al salir del trabajo he ido a comprar, dispuesta a exprimir cada gramo de comida que trajese a casa. No iba a comer nada más que lo estrictamente necesario, no necesito cenar mucho, sólo una rebanada de pan en el desayuno, sólo un tomate por ensalada, nada de caprichos... esa bolsa se cae, esa bolsa se cae, esa bolsa... poum! ¿Adivináis lo que había en la bolsa? Os daré una pista: hoy he cenado tortilla... de tres huevos.
Y para rematar la jugada mis auriculares, esos caros que decidí comprar porque los baratos siempre se me estropeaban y me hacían daño, se han estropeado. Supongo que por llevarlos siempre a todas partes, de lo cuál deduzco que quizá debería tener unos para el trabajo, otros para correr y otros para la calle y para casa, tal vez así las canciones no sonarían como si los cantantes se hubiesen metido un chute de hexafluoruro de azufre:
Por cierto, los auriculares eran Sennheiser, ¿alguna otra recomendación por si decido en algún momento comprarme otros?




6 Comments:
Sennheiser ¿alguna otra recomendación por si decido en algún momento comprarme otros?
No.
Tell me abaout it!
La cocina de mi casa parece de atrezzo con tanto Hacendado. Cualquier día me encuentro pixels como se cuele algún aliemento de marca.
En cuanto al tipo del video me parece un genio, seguro que canta en algun grupo de electropop.
Hexafluoruro... to picueto. antuan.
Te veo como las abuelicas, de super en super por ahorrorse dos céntimos en el bote de tomate.
No me seas pejiguera y no escatimes en comida!! Hay otros caprichos de los que sí se puede prescindir, pero no de los champiñones, leñe!
(Lo sé, sigo pareciendo tu madre)
Sotes!
Nür
sí que me suena la historia de hecho yo como tb escatimaba que daba gusto cuando volvía al hogar me comí hasta la mesa de madera, cosa que mis pantalones se encargaron de atestiguar...pero sí, Nür tiene más razón que una santa, comprate los cascos más baratos o pillate los del tren como todo hijo de vecino y comprate la lata de chamiñones porque no, no es suficiente con tomate.
Vivir sin música o vivir sin comida... No me parece una decisión tan sencilla.
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