Muchos me habéis dicho que actualice ya. Sí, lo sé, soy muy perra. Pero llevaba una temporada con la vida suspendida y realmente no se me ocurría qué poner. No es que no haya hecho cosas en este tiempo, pero no me encontraba anímicamente predispuesta a actualizar esto y me niego en redondo a convertir el blog en un vertedero de miserias, no es mi estilo.
Ahora por fin parece que la cosa está empezando a enderezarse. La mayoría lo sabeís ya, pero para los que no, tengo una gran noticia ¡¡¡TENGO TRABAJO!!! Y no os imaginais la falta que me hacía, no sólo por salir de mi inframundo y empezar a relacionarme con humanos, sino porque vuelvo a ser independiente: All the honeys who makin' money, throw your hands up at me!
Pero eso no es todo, también es posible que dentro de poco me mude ¿Otra vez? Sí, otra vez. Además he recuperado el contacto con gente que no veía desde hace años y he vuelto a ver a viejos amigos a los que echaba de menos. También tengo la espalda destrozada porque a partir del miércoles la semana se convirtió en una fiesta detrás de otra.
En general soplan vientos de cambio y eso suele ser algo bueno. Aunque tengo la inquietante sensación de que estoy pasando algo por alto. Ya sabéis, como cuando haces una maleta y no puedes evitar pensar que te dejas algo en casa. Mmmm, bueno, olvidémoslo e intentemos ser positivos. ¡HE VUELTO!
septiembre 23, 2008
septiembre 02, 2008
TED talks
He tenido que venirme a Albacete de urgencia por un problemilla familiar. Mi abuelo está en el hospital y ya os podeis imaginar cómo está el tema, sí, jodido.
Así que para olvidarme un poco voy a aprovechar para actualizar.
Os hablaré de las charlas del TED. Cuando las nombro poca gente sabe a qué me refiero. Al mismo tiempo, todos los que las ven están encantados de haberlas descubierto. Así que voy a explicar un poco de qué va el todo esto.
TED son las siglas de Technology, Entertraiment & Design, se trata de un encuentro anual con algunas de las mentes más brillantes del momento que se reunen para dar en un máximo de 18 minutos la conferencia de sus vidas, la mayor aportación que puedan hacer al mundo. La asistencia a estas charlas cuesta la nada desdeñable cantidad de 6000$, mucho mejor verlas online ¿verdad?
Aquí podeis encontrar todas las charlas hechas hasta ahora, pero la web se va actualizando continuamente. Lógicamente si os poneis a verlas todas no vais a acabar nunca y, además, no todas son igual de interesantes. Pero podéis investigar un poco y algo bueno encontrareis. Si no os apetece podéis echarle un vistazo a algunas de mis charlas favoritas (sólo en inglés, sorry, bueno no ¿qué sorry ni que sorry? ¡aprended!).
Por algún motivo no me deja incrustar los videos, así que pinchad vosotros:
My stroke of insight (Jill Bolter), increíble descripción de un infarto cerebral vivido desde dentro.
The art of collecting stories (Jonathan Harris), formas diferentes de contar las cosas.
Debunking third-world myths with the best stats you've ever seen (Hans Rosling), cambia la manera en que ves el mundo.
Por último, y continuando con el tema conferencias, el otro día me enteré gracias a un post de Kirai (donde también descubrí las TED talks, por cierto) que Randy Pausch murió el día 28 de julio de este año. Este profesor fue invitado a hacer una ponencia en la universidad en la que daba clase poco después de enterarse de que debido a un cáncer de páncreas le quedaban pocos meses de vida. Podeis imaginar que la charla fue a-co-jo-nan-te. No forma parte de las conferencias del TED, pero os invito a verla igualmente. Es un poco larga, pero merece la pena (inglés con subtítulos en español):
Así que para olvidarme un poco voy a aprovechar para actualizar.
Os hablaré de las charlas del TED. Cuando las nombro poca gente sabe a qué me refiero. Al mismo tiempo, todos los que las ven están encantados de haberlas descubierto. Así que voy a explicar un poco de qué va el todo esto.
TED son las siglas de Technology, Entertraiment & Design, se trata de un encuentro anual con algunas de las mentes más brillantes del momento que se reunen para dar en un máximo de 18 minutos la conferencia de sus vidas, la mayor aportación que puedan hacer al mundo. La asistencia a estas charlas cuesta la nada desdeñable cantidad de 6000$, mucho mejor verlas online ¿verdad?
Aquí podeis encontrar todas las charlas hechas hasta ahora, pero la web se va actualizando continuamente. Lógicamente si os poneis a verlas todas no vais a acabar nunca y, además, no todas son igual de interesantes. Pero podéis investigar un poco y algo bueno encontrareis. Si no os apetece podéis echarle un vistazo a algunas de mis charlas favoritas (sólo en inglés, sorry, bueno no ¿qué sorry ni que sorry? ¡aprended!).
Por algún motivo no me deja incrustar los videos, así que pinchad vosotros:
My stroke of insight (Jill Bolter), increíble descripción de un infarto cerebral vivido desde dentro.
The art of collecting stories (Jonathan Harris), formas diferentes de contar las cosas.
Debunking third-world myths with the best stats you've ever seen (Hans Rosling), cambia la manera en que ves el mundo.
Por último, y continuando con el tema conferencias, el otro día me enteré gracias a un post de Kirai (donde también descubrí las TED talks, por cierto) que Randy Pausch murió el día 28 de julio de este año. Este profesor fue invitado a hacer una ponencia en la universidad en la que daba clase poco después de enterarse de que debido a un cáncer de páncreas le quedaban pocos meses de vida. Podeis imaginar que la charla fue a-co-jo-nan-te. No forma parte de las conferencias del TED, pero os invito a verla igualmente. Es un poco larga, pero merece la pena (inglés con subtítulos en español):
septiembre 01, 2008
Nike+ Human Race Madrid
Una vez más unos cuantos insensatos nos atamos un chip a las zapatillas y tiramos para adelante. La de ayer fue una carrera bonita, fue divertida, fue desafiante (no para los de 3'/km, pero sí para mí).
He leído a muchos corredores que critican este tipo de carreras por ser muy comerciales. La verdad es que sí, lo son, pero eso no tiene porque ser algo malo. La organización es, por lo general, bastante buena y la bolsa del corredor también. La camiseta que regalan es técnica y con un diseño... bueno, digamos que el diseño no está mal. Además ¡tienen tallas de chica! No tallas pequeñas de chico, no, tres tallas con corte de chica, vamos que puedes volver a usarla y no sólo como pijama. Mención especial merece el avituallamiento de la meta, en el que, además de litros y litros de agua, había barritas de muesli, Fruit2day y ¡smoothies de Starbucks! (yo es que me vuelvo loca con los smoothies, aunque me gustan más los de Dunkin'Donuts).
Pero sin duda lo más importante de este tipo de patrocinios es lo que ayudan a fomentar el deporte popular. A lo tonto, a lo tonto, hemos sido un millón de corredores en 25 ciudades de todo el mundo. Digo yo que eso tendrá algo de importancia, pues parece ser que para la prensa de este país no. He mirado en las ediciones online de varios periódicos y ni en la sección local de deportes aparece la carrera. ¡Cómo se me ocurre esperar que vayan a darle más importancia a 11.000 personas corriendo juntas que a 22 detrás de un balón!
Esta vez he contado con la compañía de mi tío Jose, no en el recorrido en sí, porque cada uno va a su ritmo, pero sí en salida y en meta. Los dos veníamos perjudicados de un verano muy perro, así que nuestras marcas se han resentido en unos 5'. Pero lo que yo creo que nos ha retrasado más es algo con lo que no había contado: el calor que desprenden 10.000 personas corriendo juntas en agosto. Da igual que sean las 20:00h y que el tiempo acompañe ¡MUCHO CALOR! Yo iba corriendo y no sabía si las gotas que sentía eran mías o de los demás (un poco asquerosillo sí). Diossssss, qué manera de sudar.

Aquí todavía estabamos frescos, pobres infelices.
El recorrido era muy céntrico, dicen que así puedes ir viendo monumentos y tal mientras corres, pero yo lo único que veía era asfalto, asfalto, asfalto... A partir del kilómetro 7'5 empezó el sufrimiento real, entrando a la Casa de Campo y con sólo cuesta arriba por delante. ¡Maldigo a Madrid y a sus cuestas! ¡LAS MALDIGO!
No sé cuantas veces se me pasó por la cabeza el parar un rato para andar, pero no lo hice, cuando llegas a ese punto la cabeza juega un papel muy importante. Bueno, la cabeza y los ánimos de la gente, que en este caso y al estar en la casa de campo eran... unas masajistas, pero me da a mí que no estaban contratadas por la organización. Se ve que también tenían calor porque iban ligeras de ropa. No sé porqué, pero tenía la sensación de que cuando estas señoritas se compadecen de tí algo falla.
También me crucé con mi compañera de piso que estaba dando una vuelta en bici, así que pude disfrutar de ánimos personalizados ¡qué bien me vinieron! No sabéis la ilusión que hace oír tu nombre cuando ya no puedes más, es todo un empujón.

El después, hechos polvo, pero eufóricos.
Al final acabé un poco más tarde de lo que pretendía. Quería tardar menos de una hora y no ha sido posible, mi tiempo ha sido de 1:03:13, pero seguiré entrenando, dentro de un par de semanas tengo la melonera y estoy bastante segura de que la menor afluencia de corredores jugará a mi favor.
He leído a muchos corredores que critican este tipo de carreras por ser muy comerciales. La verdad es que sí, lo son, pero eso no tiene porque ser algo malo. La organización es, por lo general, bastante buena y la bolsa del corredor también. La camiseta que regalan es técnica y con un diseño... bueno, digamos que el diseño no está mal. Además ¡tienen tallas de chica! No tallas pequeñas de chico, no, tres tallas con corte de chica, vamos que puedes volver a usarla y no sólo como pijama. Mención especial merece el avituallamiento de la meta, en el que, además de litros y litros de agua, había barritas de muesli, Fruit2day y ¡smoothies de Starbucks! (yo es que me vuelvo loca con los smoothies, aunque me gustan más los de Dunkin'Donuts).
Pero sin duda lo más importante de este tipo de patrocinios es lo que ayudan a fomentar el deporte popular. A lo tonto, a lo tonto, hemos sido un millón de corredores en 25 ciudades de todo el mundo. Digo yo que eso tendrá algo de importancia, pues parece ser que para la prensa de este país no. He mirado en las ediciones online de varios periódicos y ni en la sección local de deportes aparece la carrera. ¡Cómo se me ocurre esperar que vayan a darle más importancia a 11.000 personas corriendo juntas que a 22 detrás de un balón!
Esta vez he contado con la compañía de mi tío Jose, no en el recorrido en sí, porque cada uno va a su ritmo, pero sí en salida y en meta. Los dos veníamos perjudicados de un verano muy perro, así que nuestras marcas se han resentido en unos 5'. Pero lo que yo creo que nos ha retrasado más es algo con lo que no había contado: el calor que desprenden 10.000 personas corriendo juntas en agosto. Da igual que sean las 20:00h y que el tiempo acompañe ¡MUCHO CALOR! Yo iba corriendo y no sabía si las gotas que sentía eran mías o de los demás (un poco asquerosillo sí). Diossssss, qué manera de sudar.

El recorrido era muy céntrico, dicen que así puedes ir viendo monumentos y tal mientras corres, pero yo lo único que veía era asfalto, asfalto, asfalto... A partir del kilómetro 7'5 empezó el sufrimiento real, entrando a la Casa de Campo y con sólo cuesta arriba por delante. ¡Maldigo a Madrid y a sus cuestas! ¡LAS MALDIGO!
No sé cuantas veces se me pasó por la cabeza el parar un rato para andar, pero no lo hice, cuando llegas a ese punto la cabeza juega un papel muy importante. Bueno, la cabeza y los ánimos de la gente, que en este caso y al estar en la casa de campo eran... unas masajistas, pero me da a mí que no estaban contratadas por la organización. Se ve que también tenían calor porque iban ligeras de ropa. No sé porqué, pero tenía la sensación de que cuando estas señoritas se compadecen de tí algo falla.
También me crucé con mi compañera de piso que estaba dando una vuelta en bici, así que pude disfrutar de ánimos personalizados ¡qué bien me vinieron! No sabéis la ilusión que hace oír tu nombre cuando ya no puedes más, es todo un empujón.

Al final acabé un poco más tarde de lo que pretendía. Quería tardar menos de una hora y no ha sido posible, mi tiempo ha sido de 1:03:13, pero seguiré entrenando, dentro de un par de semanas tengo la melonera y estoy bastante segura de que la menor afluencia de corredores jugará a mi favor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)