noviembre 18, 2008

No es amor, lo que tú sientes se llama obsesión

Antes de ayer soñé que me llegaban dos facturas de 100€ y os aseguró que sufrí la gota gorda. Pero es que ayer soñé que me decían que estaba cobrando demasiado y que me iban a bajar el sueldo.

Lo peor no es que no te puedas permitir ciertas cosas. Lo peor es la obsesión.

Me doy mucho asco a mí misma cuando voy al supermercado y tengo que decidir si realmente merece la pena gastar el dinero en una lata de champiñones cuando los espaguetis me los puedo comer sólo con tomate. O si me compro el yogur que me gusta o ese que sólo tolero, porque vale 30ctms menos. Afortunamente muchas veces cuando me encuentro en esa coyuntura la elección está clara, Hacendado nunca defrauda. Aunque, tal y como se está poniendo Mercadona últimamente, llegará un momento en el que no habrá que hacer elección alguna, tendrán sólo una marca, la suya.

Os cuento todo esto porque al salir del trabajo he ido a comprar, dispuesta a exprimir cada gramo de comida que trajese a casa. No iba a comer nada más que lo estrictamente necesario, no necesito cenar mucho, sólo una rebanada de pan en el desayuno, sólo un tomate por ensalada, nada de caprichos... esa bolsa se cae, esa bolsa se cae, esa bolsa... poum! ¿Adivináis lo que había en la bolsa? Os daré una pista: hoy he cenado tortilla... de tres huevos.

Y para rematar la jugada mis auriculares, esos caros que decidí comprar porque los baratos siempre se me estropeaban y me hacían daño, se han estropeado. Supongo que por llevarlos siempre a todas partes, de lo cuál deduzco que quizá debería tener unos para el trabajo, otros para correr y otros para la calle y para casa, tal vez así las canciones no sonarían como si los cantantes se hubiesen metido un chute de hexafluoruro de azufre:



Por cierto, los auriculares eran Sennheiser, ¿alguna otra recomendación por si decido en algún momento comprarme otros?

noviembre 12, 2008

II Carrera Popular Solidaria BBVA

Estaba esperando a que subiesen a la web de la carrera las fotos de la misma para hacer mi crónica y ¡resulta que no salgo en ninguna!. Aclaro que normalmente se ponen fotos de todos los corredores, al menos al cruzar la línea de meta.

Bueno, al menos tengo un par de fotos que hice con el móvil, como siempre. Aquí estamos mi tío, su amiga Maite y yo, después de meternos 10,4 km en las piernas.


La pobre Maite parece que está destrozada y eso que termino antes que yo la tía. Esto me pasa por ir a correr con estos cracks, siempre me dan una paliza. Pero oye, que podría estar durmiendo y en vez de eso me levanté a las 7:00 un domingo y a las 9:30 estaba corriendo, después de un mes sin entrenar. Digo yo que aunque mis tiempos sean penosos también tendré algún merito ¿verdad? ¿VERDAAAAAAAD?

Por cierto, una cosa curiosa de coger el metro temprano un domingo para ir a una carrera es que sólo hay dos clases de pasajeros, los que vienen de fiesta y los que van a correr... y ambos tenemos una pinta infame, me encanta.

La carrera fue sorprendentemente bien, me lo tomé con calma, terminé fresca, me dediqué a cantar mentalmente cuando iba cuesta arriba para olvidar el cansancio y ¡oye! ¡funciona!

Con eso de que fuesen dos vueltas al mismo recorrido viví un momento nuevo, cuando vimos pasar a nuestro lado uno de esos que van prácticamente en ropa interior y con colores más fosforitos que el resto ¡hey! ese tío no parece del montón... un momento ¡ese tío acaba de doblarnos! Ahí me di cuenta de lo largo que era el camino que me quedaba por recorrer (figurada y literalmente).

Fue un poco doloroso pasar por la meta en el km5 y ver cómo más de la mitad de los corredores terminaban, mientras a mí me quedaba la mitad del recorrido y además en pendiente ascendente, pero ¿y lo que farda hacer la carrera larga? Que luego vas andando por la calle y oyes de fondo el "Stayin' Alive". Además, un tío me estuvo dando palique hasta que empezó la cuesta arriba, momento en el que se despidió y metió la quinta. Yo sin embargo decidí mantener un ritmo constante y ¡sorpresa! A 3km de la meta le adelanté. Si vas siempre a tope con la maquinaria, luego la bajona no perdona, está claro.

Y si os preguntais porqué no he corrido en un mes, la respuesta es muy fácil, porque he perdido la motivación. Y no hablo sólo de la motivación para correr, hablo de la motivación, lisa y llanamente. La motivación para todo: para correr, para dibujar, para trabajar, para hablar... Es una mierda, porque por mucho que me lo proponga no vuelve. Pero bueno mira, si no viene ella saldré a buscarla, es muy necesario, porque noto que empiezo a atocinarme y por ahí no paso.
Así que hay va un poco de motivación en píldoras de un minuto de parte de los amigos de Nike, para mí, para los que empiezan a correr y para los que no son corredores... todavía.







noviembre 07, 2008

Por fin es viernes

Yes! Weekend

Ha sido una semana larguísima, pero siempre hay algo de tiempo para perderlo :)

noviembre 04, 2008

Imprisonedlance

Vale, vale, vale, me habéis convencido ya actualizo. El caso es que tengo mil posts a medias y no me animo a terminar ninguno. He tenido tanto trabajo últimamente que los ratos que he podido pasar planchando han sido de pura felicidad.

Entre la agencia, los freelance y la búsqueda de piso no he tenido tampoco tiempo de correr, llevo más o menos el mismo tiempo sin actualizar el blog que sin entrenar, ni un sólo día. Y ayer se corría la carrera del BBVA... y yo estaba apuntada.

Blog en directo: He tenido que dejar el post a medias un momento porque me acaba de llamar el señor del Freelance y son las 0:12... yo no digo nada...

A mitad de la semana pasada tuve un amago de resfriado, pero ahhhhhh, no no no, cuerpo, no va a colar, vas a seguir trabajando y vas a correr el domingo con o sin entrenamiento. Así que trabajé, corrí... seguí trabajando...

También hay novedades en el hogar. Mientras sigo con la búsqueda del piso perfecto (sí, sí, podéis dejar de reir cuando queráis ¿ya? gracias), un nuevo inquilino ha llegado a mi piso. Estéticamente es una mezcla de emo y poppie y puede que sea una bellísima persona, pero a mí me da un grimazo tremendo. Necesito salir de aquí.

Por último dos cosas:

1. Vaya mierda de post ha quedado, pero estoy cansada, me da igual. El próximo será más divertido... o será la crónica de la carrera, JAJAJA (risas malignas).

2. ¿Cómo una palabra que suena tan bien como Freelance puede significar una pesadilla tan grande a veces?