Pero en fin, a lo que iba: Berlín.

De izquierda a derecha: Belen, Manu, Olga y yo misma.
Estéticamente, Berlín no es una ciudad muy bonita, sobre todo la parte este (que es donde estaba nuestro hotel). El espíritu comunista aflora en cada esquina: todo es gris, todo es cuadrado. Y donde no ocurre esto está el espíritu aleman, es decir, seriedad, rectitud, profesionalidad, funcionalidad... Sin embargo, todo esto se compensa con la enorme vida cultural de la ciudad. Que habrá edificios grises, sí, pero están llenos de grafitis. Que puede que esa casa esté en ruinas, pero todas las noches hay conciertos dentro.


Las heridas de la guerra también están muy presentes. Berlín es una ciudad llena de cicatrices. Por todas partes hay plaquitas en el suelo que recuerdan que allí vivía tal o cual familia judia. Y la línea que recorría el muro ahora está marcada con una fila doble de ladrillos, para no olvidar nada. Creo que es lo que más me ha gustado de Berlín, que se nota que es una ciudad que lo ha pasado realmente mal y, sin embargo, han sabido salir adelante.


El monumento a las víctimas del holocausto plantea una seria disyuntiva: Es un sitio que se presta mucho a correr, a asomar la cabeza, a hacer el tonto, vamos. Pero por otro lado se supone que es un sitio serio, casi sagrado. La cuestión es ¿Cómo te pones para la foto?
El transporte público es una maravilla. Hay trenes, U-Bahn (bajo tierra) y S-Bahn (por encima), autobuses y tranvias que llegan a todas partes, con mucha frecuencia y bastante rápidos. Y los trenes están todas las noches, ¡TO-DA-LA-NOCHE! (Ayuntamiento de Madrid, aprende).
Otra cosa buena de Berlín es que es una ciudad realmente barata. Para que os hagáis una idea 3 noches de hotel con desayuno nos salieron por 40€ por cabeza, un menú normal ronda los 8€, un cocktail 6€ y una cerveza 3€ (y en Alemania el concepto mini no existe). Por curiosidad he buscado en internet alquileres en el Mitte (en el centro de Berlín, vamos) y he encontrado pisos de 3 habitaciones por menos de 900€.
Sobre la cerveza tengo que decir que a mí normalmente no me gusta, pero claro, es que la cerveza que hay en España parece agua con polvos sabor a cerveza. La cerveza alemana (y la de los países adyacentes) está muy rica, casi trasciende su estatus de bebida para convertirse en un alimento.

En NYC hotdogs, en Londres fish&chips y Berlín kurrywurst. ¿Habéis visto el tamaño de esa salchicha?

La funcionalidad alemana mola: lo tienen todo calculado, te ponen el té con un reloj de arena para que sepas exactamente cuando está listo.
No me a dado tiempo a ver ni la mitad. Tengo ganas de volver, pero en primavera o verano, eso sí, porque allí mis extremidades terminaban en frigo-dedos.
Tal vez parezca que ha sido un viaje corto tanto en distancia como en duración (me fuí el viernes, volví el lunes), sobre todo comparándolo con las excursioncitas del año pasado, pero mi sensación ha sido completamente distinta. De hecho, cuando volví me sentía como si hubiera estado un mes fuera. Me he olvidado de todo,así que descubrir que para los demás sólo habían pasado tres días fue bastante desconcertante.
Por cierto, he descubierto que lo bien que me lo paso en los viajes es directamente proporcional al nivel de idioteces que aparecen en las fotos. Pues eso.
8 comentarios:
¡Qué envidia más insana me corroe! Me tienes que dar el nombrecito de ese hotel, no vaya a ser que de repente empiece a irme bien y pueda darme una escapadita :)
Todo el mundo que conozco que ha ido a Berlín dice que es una ciudad genial. Habrá que ir algún día para comprobarlo en persona... :D
Perlaaaaaaaa q bien lo pasamos!!!! yo tb sentí como si hubiera pasado una semana fuera!!!! habrá q forjar el proximo destino :) q ganikas!
Pues al final la foto en el monumento no ha quedao mal... un poco de portada del cuarto disco, pero bien, jejeje.
Me alegro que te gustara... es una de mis asignaturas pendientes.
Besitos y pataditas,
Nür
Adoro la kurrywurst!! no sé cuantos tipos de salchichas probé pero me enamoré de esa...y del camarero que me la sirvió todo hay que decirlo. Vaya viajecitos chulos que os montais!!! yo en abril me voy una semanilla a alemania a por mi salchicha!!
Jajaja, eso me ha recordado a lo primero que dijo Olga cuando piso Berlín: "Que ganas tengo de meterme una buena salchicha".
"esta vez a ganado"
señorita, se escribe HA ganado, con H. a ver si aprende a escribir. Y Berlín es una ciudad preciosa, con una arquitectura increíble.
Ups, es verdad, se me comí una hache, pero bien buena que me estuvo. Gracias por el apunte, ahora lo corrijo. Por cirto, querido anónimo, al principio de las oraciones se pone mayúscula. De nada.
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