diciembre 02, 2009

Terrorres ocultos

Que los niños son bastante impresionables no es una novedad. Todo lo viven de una manera más intensa. Pero no siempre de la manera que cabría esperar. En el caso de las películas por ejemplo, pueden estar encantados viendo monstruos como los que aparecen en "Pesadilla antes de navidad" o "Beetlejuice" y asustarse por cosas aparentemente inofensivas. Lo cierto es que la mayoría de las películas que veíamos de pequeños estaban basadas en mundos de fantasia y esa libertad creativa de los autores podía devenir en verdaderos mindfucks. En ocasiones ese era el efecto pretendido, pero otras veces simplemente algo cortocicuitaba nuestras mentes infantiles.

Me recuerdo a mí misma tapándome los ojos durante escenas de películas que miraba ojiplática durante el resto del metraje. Esto sólo puede significar una cosa: se avecina una lista.

TOP 5 DE ESCENAS QUE ME ATERRORIZABAN DE PEQUEÑA

El jinete sin cabeza de "La leyenda de Spleepy Hollow"

Sí, sí, esta escena está hecha para dar miedo, lo sé. Pero creo que si el jinete no se riera, no hubiese despertado en mí el terror más absoluto. Hay algo tremendamente perturbador en que un cuerpo sin cabeza pueda hablar.


Zoltar, la máquina de "Big"

Sé que esta máquina no debería dar miedo. Además, casi no sale en la película, pero ¿porqué tenían que ponerle esos ojos? ¿y porqué tenía tronco? ¡Es como si le hubiesen cortado las piernas! ¿Y porqué abre así la boca? ¡Me va a comer! ¡Ahhhhhhhh!


El cuadro de Vigo el carpato en "Cazafantasmas 2"

Con todos los fantasmas y monstruos que aparecen en esta película, a mí lo que realmente me inquietaba era esta escena. Estás viendo a Bill Murray cachondearse del cuadro y no puedes evitar pensar "¡No hagas eso! ¿No ves que ahí hay algo raro? ¡No hagas eso!"


El primer encuentro de ET y Elliott en "ET"
No sé porqué pero ver al extraterrestre estirando el cuello de esa manera me daba un miedo terrible. Bueno, puede que a parte de lo del cuello sea porque ET es pequeño, marrón, arrugado y no tiene pinta de oler muy bien, es lo más parecido a una mierda viviente.

No he encontrado el video de la escena, pero si no la habeis visto ¡fuera de mi blog!

El aplastamiento, inflamiento y muerte del juez Doom en ¿Quién engañó a Roger Rabbit?

¿A qué niño no le gustaba ver dibujos animados en un entorno real? Siempre era genial, al menos en teoría. Pero para mí esta película llevo la animación a derroteros por los que nunca imaginé que un dibujo se movería. No sé si se supone que ver como aplastan a alguien y luego este se recompone hinchándose como un globo tiene que se gracioso o terrorífico y eso me inquieta mucho más que un descuartizamiento a la vieja usanza.



Y vosotros diréis, con razón, que a cuento de qué escribo un post de miedo si halloween fue hace un mes. Tal vez esteís pensando que las pesadillas me acucian al igual que las deudas. Me temo, amigos, que en este caso el motivo es mucho más prosaico: quería hacer la comparación entre ET y las mierdas.