No, lo del título no es un código postal a lo Sensación de Vivir pero en castizo, para eso ya existe Física o Química, ese número es mi dorsal en la pasada SSV. La 33ª edición de la carrera, la cuarta para mí. Una tradición que aunque no deja de cumplirse, este año ha sido... bueno, como el año, un poco rara.
Aquí nos tenéis, a los cuatro incautos que nos dirigíamos, junto con otros 34.996 corredores (unos más que otros) a machacar asfalto un año más. Esa pose de cachondeo me duraría poco.
Para empezar y, por una vez, sin que mi vaguería habitual tenga nada que ver, llegamos muy justos de tiempo a la salida (nivel de cabreo: DEFCON 5). Lo cual se traduce en una espera de 45 minutos de pie al final del último cajón de salida, aprisionados como piojos en costura y, por supuesto, sin poder ver nada de la salida. No podemos ni siquiera escuchar las canciones que dan salida a los diferentes cajones y que todos los años memorizo para incluirlas en mis listas deportivas (cabreo aumentando: DEFCON 4). Además, este año la organización tiene a bien poner la pantalla justo delante de la cuesta de la calle Concha Espina, impidiéndonos ver la subida, que es una de las imágenes más icónicas de la carrera (DEFCON 3). Al menos este año no hace el frío polar del año pasado, así que correr va a ser más fácil y además, me siento en forma ¡sí! seguro que este año mejoro mi tiempo ¡que ya toca! Pero, vaya, con toda esta gente se me hace bastante difícil acelerar, aunque las piernas me piden un poco de caña. Bueno aguanto como puedo al ritmo que me marca el pelotón y aprovecho para hacer algunas fotos con el móvil y grabarme en vídeo mientras corro (esta velocidad lo permite). Supero la cuesta del tramo final ¡sólo queda un kilómetro! Llego a la meta y... DEFCON 2 ¡1:10:19! Pero... pero... ¡¿PERO ESTO QUÉ ES?! No es posible, yo me encontraba bien, mejor que el año pasado y he hecho el peor tiempo de mi historia vallecana.
Admirad la gráfica de mi vergüenza:
Conclusión: el que llega el último, baila con la más fea.
Al final la cosa no acabo en DEFCON 1 y las bombas nucleares siguen en sus respectivos silos, no sea que un día me hagan falta. Ha sido, con diferencia, la peor San Silvestre de todas las que he corrido, pero HA SIDO y los vallecanos, como siempre, han estado estupendos, así que tampoco puedo quejarme mucho. Pero porque luego me pude tomar las uvas a su hora, porque yo si no me las llego a tomar, MA-TO.
San Silvestre Chronicles:
+ Vídeo SSV10



2 comentarios:
Al menos llegaste.... y viva. Di que te pudo la presión.
Porcierto, ohhhhh has vuelto a posteaaaar.
Os lo doy en pequeñas dosis, no vaya a ser que os engancheis.
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